La importancia de la conducta verbal en terapia

Hablar es la principal actividad que tiene lugar en sesión y, como tal, todo esfuerzo dedicado a su análisis puede suponer un avance en la investigación de los procesos psicológicos asociados al cambio clínico, así como una mayor eficacia de las intervenciones terapéuticas de los psicólogos y profesionales de la salud.

 La conducta verbal del cliente, en lo que se refiere a sus descripciones sobre los hechos que vive, sobre lo que piensa, imagina y siente, es una de las fuentes de información primordiales para poder intervenir en terapia y, en ocasiones, la única forma de acceder a información  relevante. Sin embargo, la conducta verbal del cliente no es sólo una vía de información sobre el problema por el que consulta, sino que en el momento en que se verbaliza en sesión es el problema en sí, lo que llaman los terapeutas contextualistas: una conducta clínicamente relevante, y por tanto, es objeto de análisis e intervención.

Según la Psicoterapia Analítico Funcional , una parte del comportamiento del  cliente es moldeado y mantenido por procesos de reforzamiento que se dan de forma “natural” en sesión. Lo cierto es que los principios de aprendizaje por los que se mantiene y cambia el comportamiento humano operan, sepamos cómo explicarlo o no. Así que al margen del enfoque psicoterapéutico, y nos guste o no, terapeuta y cliente se moldean el uno a otro, inevitablemente, en sesión. Dado que así es, es decir, que el comportamiento de uno influye en lo que hace el otro y que además sabemos los principios que explican esto, un buen conocimiento de la interacción en secuencias funcionales, nos dará mayor control y eficiencia en nuestras actuaciones clínicas.

El lenguaje tiene un gran poder para controlar nuestra conducta y nuestras emociones (para quiénes hacen esta distinción). Una descripción verbal de contingencias (E-R-E) puede guiar la propia conducta del sujeto en diferentes contextos y de forma diferida en el tiempo (conducta gobernada por reglas). Es decir, existe una correspondencia entre decir y hacer, de manera que, modificando dicha descripción verbal, podríamos modificar la ocurrencia de aparición u otros parámetros, de esa conducta en contextos fuera de la terapia (y viceversa, por supuesto).

Como sabemos, la naturaleza de la conducta encubierta no difiere de la de la conducta manifiesta, sino que se rige por las mismas leyes de aprendizaje, así, la modificación o intervención de los aspectos cognitivos, tampoco es diferente. Si normalmente, cuando queremos que un comportamiento aumente: reforzamos, si queremos que desaparezca: extinguimos y/o castigamos dichas conductas (además de mediante otros procedimientos), obviamente, lo mismo podemos y debemos hacer con la conducta verbal: podemos reforzar diferencialmente ciertas verbalizaciones, podemos castigar otras… Por todo ello, queda de manifiesto que la conducta verbal del cliente es una herramienta esencial de cambio y, por supuesto, también lo es la conducta verbal del terapeuta, pues con ella instruimos pautas, reforzamos, discriminamos…en definitiva, vamos moldeando el comportamiento del cliente hacia los objetivos terapéuticos  pautados.

Con un ejemplo práctico muy sencillo quizá pueda verse más claro. Si un cliente nos verbaliza cosas del tipo: “mi vida es una mierda porque fulano ya no está conmigo, nada de lo que haga me hará feliz si él no está”. Esta verbalización no sólo nos da información del problema para estudiarlo funcionalmente, sino que además tendremos que trabajar, en el momento (si así lo hemos planificado) sobre ello, por lo cuál, será muy importante lo que los terapeutas hagamos según aparezcan dichas verbalizaciones del cliente. La actuación del terapeuta que “rodea” a esas verbalizaciones desadaptativas del cliente es fundamental: pues si actuamos de forma contingente podemos modificarlas en la dirección que queramos.

 Sirva esta breve entrada solo para “abrir boca”. Hay mucho que escribir sobre conducta verbal, tan sólo para explicar teóricamente  algunas de las afirmaciones que he hecho en este post podrían escribirse muchas páginas que recopilasen décadas y décadas de investigación, pero como en un buen moldeamiento, vayamos paso a paso. Hasta aquí, hemos mostrado la importancia de prestar atención al aspecto verbal en terapia, veremos más adelante cuestiones específicas sobre conducta verbal: el papel de la conducta gobernada por reglas, la reestructuración cognitiva como un procedimiento de moldeamiento verbal…Mientras tanto, hay grandes obras que leer en esta línea del análisis funcional de la interacción verbal en terapia:

http://www.grupoacoveo.com/#!artículos

Anuncios

Te invitamos a dejar un comentario:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s