Conducta, ¿acción o interacción?

¿A qué nos referimos cuando hablamos de conducta? ¿Nos entendemos entre los propios psicólogos al emplear este término?

La respuesta, desgraciadamente, es obvia: no. No nos entendemos, a veces, ni entre los propios psicólogos  pero en este post, no me centraré en a aclarar los clásicos errores  que se suelen cometer al definir comportamiento, como es identificar conducta solo como comportamiento manifiesto, etc. Sabemos que conducta se refiere tanto al comportamiento manifiesto como al comportamiento encubierto y engloba todo lo que hacemos, incluidos los famosos “procesos mentales”. Como sabemos tanto el comportamiento “público” como el “privado” se rige por las mismas leyes de aprendizaje pero para profundizar en todas estas cuestiones, ya hay mucho escrito: alguna entrada en el blog desmitificando esta concepción y por supuesto remito al lector al maravilloso artículo de Esteve Freixa que versa sobre qué es conducta: http://aepc.es/ijchp/articulos_pdf/ijchp-89.pdf.

Aún teniendo todos estos aspectos claros sobre el término conducta,  quiero dedicar unas líneas a una cuestión conceptual de base que, me atrevería a decir, no está clara ni para los propios psicólogos conductuales.

Josep Roca afirma que el término conducta es ambiguo, tiene dos significados diferentes en el propio contexto de la psicología conductual. Uno de ellos se refiere a la conducta como ACCIÓN y el otro, se refiere a la conducta como INTERACCIÓN.

Cuando hablamos de conducta como acción, empleamos el término con el sentido coloquial que tiene, refiriéndonos a la acción de alguien, asumimos que hay un agente que lo ejecuta. Normalmente usamos este término para referirnos a la respuesta o reacción del organismo. Sin embargo, también solemos referirnos a conducta como relación, apelando al sentido funcional del término. La unión de ambos significados viene de la mano del interconductismo y de su máximo exponente: Kantor,  marco en el que se propone el término: interconducta.

Como señala Roca, la cuestión fundamental en la conceptualización de conducta es que al hablar de acción, ésta siempre tiene que ser llevada a cabo por un sujeto, un individuo u organismo, un ser corpóreo. Al igual ocurre con el término interacción, pues también se presupone que ha de haber un organismo y un medio. Según el autor, hay un error conceptual que cometemos en este caso, dar por hecho que lo que no es corpóreo no existe, sin embargo, la relación funcional no necesita organismos puesto que va  más allá de los mismos.

Entonces, ¿ha de ser la acción de los organismos el objeto de estudio de los científicos del comportamiento? Además,  ¿cuántas ciencias teóricas o aplicadas estudian la acción humana? ¿En qué nos diferenciaríamos de un sociólogo, un antropólogo, un biólogo…?

“Es evidente que como psicólogos teóricos o básicos no podemos quedarnos en la afirmación de que la psicología es el estudio de la conducta sino decimos qué estudiamos de esa conducta-acción que todos estudian”.

Habría entonces, diferentes universos funcionales (biológico, físico, psicológico…) de los cuáles, nuestro objeto de estudio es un nivel o estructura funcional concreta:

“El campo psicológico consiste en una estructura de relaciones funcionales”.

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Una respuesta a “Conducta, ¿acción o interacción?

  1. Hola, gracias por el post, sintetiza un problema teórico que debemos responder los psicólogos y llegar a un consenso.
    En cuanto al tema, es cierto, sobre todo en la tradición skinneriana es indistinto el uso que se le da al termino conducta, a veces como “acción” y otras como “interacción”. Ante tal problema, tal vez seria bueno considerar la propuesta de Ribes, que define a la conducta como la organización de contingencias entre las funciones-respuesta del individuo y las funciones-estimulo de los eventos del mundo. Estas contingencias son de dos tipos. Las contingencias de ocurrencia, conceptualizada como condicionalidad entre eventos físicos y acciones del individuo (análogo a la conducta como acción). Y las contingencias de función, conceptualizada como la relación entre funciones emergentes de las acciones del individuo y los eventos del mundo (análogo a la conducta como interacción). Lo teóricamente interesante de estudiar serian las contingencias de función, ya que en estos tipos de relaciones podemos explicitar y organizar los factores de un evento psicológico (mediante la investigación descriptiva y experimental).
    Esperamos sus aportes. Saludos

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